Search
Close this search box.

Una discusión inagotable que empieza a agotarse en el consumidor de a pie.

Estarás al tanto y si no podes recorrer las noticias de vinos de los sitios especializados e incluso de portales nacionales, donde los hechos sobre los vinos pasan muchas veces por los puntos obtenidos en tal o cual concurso. O el puntaje que le puso tal degustador.

Ahora todos esos hechos pueden llegar a ser noticias importantes para la industria, para los productores e incluso para una burbuja de consumidores, vamos a decirlo así: con una fuerza de seguimiento sobre estos temas.

También resulta alentador para los productores de esos vinos que logran instalar su vino en mercados importantes del mundo y así vender más. Es una buena noticia, mucho mejor claro para esa bodega, que venderá más sus vinos.

Van a ver en los próximos días, si es que ya no lo viste, los 100 puntos obtenidos por un Malbec Argentino por parte del degustador James Suckling o 99 para un blanco, que según este experto “está al nivel de los grandes vinos franceses”. 

Primera pregunta: ¿Sigue siendo Francia la referencia en calidad de los vinos?

Segunda pregunta: ¿Queremos hacer vinos cómo los franceses?

Tercera pregunta: ¿O en realidad, queremos vender a precios franceses?

Un hecho importante, pero para poca gente

La industria del vino en la Argentina es vasta, grande, diversa. Y hay muchos vinos con gran calidad que no necesitan la validación de un paladar internacional para triunfar en el mercado. Ejemplos sobran.

La desesperación histérica de parte de algunas firmas por llegar a puntajes altos en apariencia podría ser una cuestión egocéntrica, pero sin lugar a dudas es más bien un tema económico.

Sacas buenos puntos, vendés más en el mercado que busques.

Y ciertamente las exportaciones de vino aumentan, pero sería una visión muy reducida pensar que el posicionamiento del vino argentino, por sobre todas las cosas, es producto de los puntajes. Resulta hasta infantil esa conclusión.

El vino argentino se ha posicionado en el mundo, resultado de diversos factores que hacen que hoy los consumidores mundiales lo elijan. Voy a poner palabras para no extenderme: Malbec, promoción, destino, Patagonia, Valle de Uco, puntajes, winemakers, sommeliers, periodistas. Y faltan.

El mejor y el peor

Nada más irritante que las dicotomías. Y está es quizá la más penosa.

Que quede claro. El puntaje de un vino determinado lo califica UN paladar, que según su experiencia, considera que lleva esa calificación. Por lo tanto, es una opinión. Como esta nota. Refutable, debatible, discutible. Donde nada tiene que ver el concepto de mejor o peor.

Lo repetiré hasta el hartazgo. En la Argentina no hay vinos malos, ni peores. Todos tienen un piso de calidad, incluso envidiable por grandes productores referentes mundiales.

Así que cuando veas por ahí: “este es el mejor vino de Argentina”, atribuíle el mismo valor que cuando dicen el “interior de la Argentina”. Interior es la ropa que llevo puesta por debajo de la que ves.