Para los que llegan sobre la hora y luego de una jornada laboral, la cena puede resultar un peso más del día. Te presentamos tres opciones fáciles y rápidas para ese cierre del día.

Más allá de pensar en un simple sándwich o una simple sopita para ese momento del día, podemos prestarle más atención a esta comida que generalmente queda relegada, sobre todo con el desayuno o el mismo almuerzo.

Es también importante para mantener un equilibrio en el sistema de nutrientes en el cuerpo y recuperar formas. Una cena ligera y sana además te va ayudar a que el metabolismo trabaje mejor, para incluso quemar grasa mientras estás durmiendo. Sumando también un alivio al proceso digestivo general. 

Crema de calabaza con dados de queso

Pelar cebolla de verdeo, zanahoria y papas para rehogarlas en una cazuela con un poco de aceite de oliva. Una vez comience a dorar el conjunto, incorpora la calabaza pelada y troceada (sin semillas). Rehoga el conjunto durante un par de minutos y añade el vino blanco. Sube el fuego para que se evapore el alcohol del vino blanco y cubre con caldo de ave. Deja cocer a fuego suave hasta que las verduras estén bien tiernas. Pon a punto de sal, remueve y aparta del fuego. Agrega los quesitos, lo trituramos todo y pasamos por un colador chino para obtener así una crema muy fina.

Corta las rebanadas de pan en cuadraditos para freírlos en aceite de oliva caliente. Una vez dorados, escúrrelos y reservamos sobre papel absorbente para eliminar el exceso de aceite.

Sirve la crema en un plato sopero, añade los cuadraditos de pan frito y decora con ciboulette picado.

Tortilla de zapallitos

Lavar bien los zapallitos, sin pelar, y cortarlos en cuadraditos muy pequeños. Picar el ajo, la cebolla y el perejil y añadirlos, junto con los calabacines, en una sartén con una pizca de aceite. Dejar a fuego lento entre 15 o 20 minutos hasta que se reblandezca el zapallito.

Sacar los zapallitos, escurrir y reservar. Batir los huevos y añadirles los zapallitos.

Salpimentar al gusto y dejar reposar unos minutos. Echar en la misma sartén en la que se han elaborado los calabacines, la mezcla del huevo. Darle a la tortilla la forma deseada y hacerla poco a poco por todos lados.

Baguette gratinada con queso, champiñones y jamón

 

Lo primero que debes hacer es cortar las baguettes por la mitad y a lo largo, como si fueras a preparar un sandwich.

Untar cada rebanada de pan con tomate triturado. A continuación, coloca el queso y, por último, los champiñones laminados bien escurridos y el jamón en taquitos.

Rocía con unas gotas de aceite de oliva e introduce en el horno, precalentado a 200ºC, hasta que el queso quede bien fundido y dorado.