Es uno de los referentes del vino argentino. Su mirada sobre la situación actual que vive la industria y su vinculo cercano al mundo del rock.

Cuando pensamos en los enólogos más importantes de Argentina, su nombre siempre aparece en la lista. Es el único especialista que ha obtenido 100 puntos Parker con un vino de su autoría: La Violette (Francia) y desde hace unos años su cara aparece tanto en revistas de vinos como de música.

En un momento particular que vive la industria, con pérdida de mercados, caída en el consumo y discusión de precios, Pelleriti se refirió a todos estos temas en el ciclo Wine Life, que se emite por Red 101 FM, en Mendoza.

Marcelo Pelleriti y Gillespi en plena performance.

Y lógicamente, siempre sumando a la promoción del vino argentino con la presentación de la semana del rock, que culminará con el Wine Rock el próximo 7 de abril, el evento que fue galardonado con el Oro Mundial en Experiencias Innovadoras de la red de las Grandes Capitales del Vino.

-Cada vez más crece el Wine Rock, ahora es una semana…

-Sí, la verdad que estamos muy contentos. Algo que empezó como un pequeño encuentro de amigos, se ha transformado en algo grande. Soy mendocino a muerte y todo lo que sea para defender mi provincia, lo voy a hacer. Mendoza ha tenido un crecimiento que no ha existido antes y tiene mucho para dar. Sobre todo en su imagen, culturalmente es muy fuerte. En particular, cuando hablamos de cultura del trabajo.

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-Originalmente, el Wine Rock surgió como un festejo típico de cierre de cosecha ¿Podemos celebrar hoy en la industria?

-Siempre tenemos alguna novedad climática. Estamos curtidos con eso. Tuvimos heladas a fines del año pasado, el granizo que siempre está presente, pero convivimos día a día con eso. El problema es que venimos desde el 2016 con bajas en producción, entonces hay faltante de vinos, mercados comprometidos, y entonces se complica el panorama por el volumen. Es la incertidumbre de la vitivinicultura.

José Bahamonde -diseñador de la etiqueta de “Vanthra”- junto a Fernando Ruiz Díaz y Marcelo Pelleriti.

-Cuando miramos los mercados internacionales, producto de variables macroeconómicas, la situación es complicada. ¿Cuál es tu visión? Ya que conocés bastante el mundo y sobre todo Francia…

-El mundo del vino está complicado. En particular, Argentina perdió el 7 % del mercado en Estados Unidos y los motivos son variados. En los segmentos de entrada de gama se perdió mucho por un tema netamente de costos. Se ganó un poco de mercado en los vinos de alta gama (entre 15 y 19 dólares). Pero más allá de estos datos, el tema es más complejo: la variable macroeconómica y también producto de la comunicación. Creo que hoy se le está faltando el respeto a la vitivinicultura.

-¿En que sentido ves que hoy se le falta el respeto a la industria?

-Últimamente se apunta a las bodegas cómo las únicas responsables de algunos problemas o incovenientes que se están atravesando. Y alrededor de las bodegas vive mucha gente: comunicadores, sommeliers, proveedores, que también tienen grados de responsabilidad sobre los problemas que aquejan al vino. A veces veo cosas que se comunican que no reflejan la realidad que vive el mercado, y lo digo con conocimiento porque lo camino mucho. Y después el mundo del vino genera este halo de glamour y la realidad es que no es así. Es un negocio como cualquier otro, donde hay muchos factores de riesgo y a veces se prioriza el ego de las personas que la cultura general de trabajo que genera el vino.

Leandro Livschitz, Rano Sarbach, Marcelo Pelleriti y Gaby Nafissi durante la presentación de la Semana del Rock 2018.

-Pareciera la que la variable que más influye en el consumidor es el precio ¿Están caros los vinos en Argentina?

-Depende el punto de vista. Mis precios están relacionados a mis costos. El super vino tiene ese precio, si soy serio y consciente, es porque tiene la mejor uva, la mejor barrica, porque a mi viñedo le hago mi mejor trabajo. Pareciera en la Argentina que las empresas son un hobby, que no se tiene que ganar dinero. Es lo mismo que un país que tiene que ser productivo para que haya dinero para otras cosas: salud, educación, infraestructura, etc. Entonces yo no puedo estar elaborando un vino para ir a pérdida. Tengo costos fijos, tengo que pagar sueldos y demás. De ahí sale el precio del vino. Y claro que es posible hacer vinos más accesibles. Es importante que regiones como el Este de Mendoza puedan adaptarse en tecnología y estilos de vinificación, y lograr vinos más simples con buena calidad. Nos comparamos con los grandes países del mundo, pero por ejemplo en Francia, el vino tiene carácter patrimonial. Entonces si Argentina no produce todo tipo de vinos, ya sea el simple para todo tipo de consumidor, como el alta gama que dentro de 30 años van a dar que hablar de nuestro país, no somos serios. A veces se habla de más sobre la industria sin saber realmente cómo funciona.

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