La vida en el mundo cambió rotundamente en esta pandemia de coronavirus, aquello que se daba por sentado comenzó a cambiar rápidamente, para dar lugar a una nueva forma de hacer negocios, pero también a otras costumbres de compra. Esto, sumado a la tendencia que está marcando la generación conocida como Z (aquellos nacidos entre 1995 y 2005), los negocios no volverán a ser los mismos, en la porción del futuro que sigue.

Es que el cambio de época ya se estaba gestando antes del desembarco de la generación Z como consumidores, hablamos de una cultura que apuntaba a la conveniencia en base a los grandes adelantos tecnológicos que se  abrieron de manos del nuevo milenio. La masificación de Internet, así como los dispositivos que permitían acceder, cambiaron la faz de los negocios hacia un requerimiento más exhaustivo, que incluía revisiones de productos, servicio y hasta comparativas que hacían a los clientes mucho más exquisitos a la hora de comprar.

Considerados un 21% de la población mundial, esta generación de jóvenes adultos representan un 40% del potencial gasto durante este año, lo que indica para la mayoría de las empresas que sin dudas son un público al que apuntar. Y así, casi sin quererlo, la Gen-Z como se le dice, está cambiando el molde de los negocios.

Adaptación cultural

Claro que los hábitos y costumbres de estos jóvenes son muy dispares con sus generaciones anteriores, llevando a que la naturaleza de estos nuevos negocios tenga que pasar por otros caminos, como nuevos tipos de ofertas, descuentos y en el caso de la industria del alcohol, adaptar nuevos productos y formatos para lograr captar su atención. Exploremos algunas de las formas en las que esta generación está cambiando la industria del alcohol:

  •  Bebidas sin alcohol y barras sin alcohol: en muchos casos, la generación de jóvenes prefieren tomar una bebida que tiene el sabor y textura de cualquiera de las alcohólicas pero sin incorporar etílico en la receta. Se trata de una nueva tendencia que la industria del alcohol está explorando, ofreciendo cada vez más productos sin alcohol, como la cerveza Blanca de Quilmes.
  • Delivery a domicilio: si algo se sabe de las costumbres de la Gen-Z es que prefieren ahorrar tiempo y la comodidad por sobre todas las cosas. Es ahí donde el delivery de bebidas alcohólicas de Fullescabio mediante PedidosYa entra en juego, como una forma de acercarles lo que necesitan, que está captando la atención de cada vez más consumidores.

  • Experiencias: las ventas también están adaptando sus formatos en los locales, como los outlets de FlightClub que cuentan con un juego de dardos, pool y hasta un crazy golf en las instalaciones para hacer la experiencia de compra mucho más cómoda y apetitosa, ya que además se puede disfrutar de alguna que otra bebida alcohólica.
  • Whisky: para algunos parece sorprendente, ya que se suele asociar a generaciones más viejas, pero el whisky está haciendo su regreso a las canchas, en particular con aquellas maltas de alta calidad que están ganando mucha popularidad entre los jóvenes adultos.
  • Cerveza artesanal: quizás uno de los productos con mayor empuje entre las personas de más de 20 años, que la buscan no sólo por sus intensos sabores y complejas preparaciones, sino porque además cuentan con una calidad que excede por lejos a las industriales.