Siempre se enfoca a los vinos tintos como los beneficios para la salud, o lo que gozan de mayor prestigio, o lo que mejor se acomodan en los maridajes. Mi defensa a los vinos blancos.

El crecimiento de la oferta de vinos blancos en el mercado es indudable. Ahora por debajo todavía seguimos escuchando: “a mi me da dolor de cabeza”, o “es para las mujeres” o no “tiene la calidad del tinto”.

Por eso vamos a intentar desterrar algunas creencias que hay sobre este tipo de vinos, que vale decir, en términos de volúmenes se toman más que los tintos en todo el planeta, y al final de cuentas, debido a su versatilidad y matices son de amplia gama para diferentes ocasiones de consumo. 

Los blancos son más livianitos. Falso. Parecieran que son más ligeros por la maceración (el contacto de las pieles con el líquido), pero si lo elaboramos con varietales con gran presencia pueden tener la preponderancia que un tinto. Un buen ejercicio es poner vinos tintos y blancos en copas negras. Los resultados los pueden sorprender. 

Vino tinto, pan y queso. ¿Hay alguna combinación más clásica? Ahora siempre con tintos. Hay unoñciertos tipos de vinos blancos que van mejor con quesos como el brie o esos blandos refinados, donde muchas veces los vinos tintos tapan sus aromas. 

Voy a pedir pescado: vino blanco. Si está bien, pero te quedaste en una pequeñísima parte de lo que nos pueden ofrecer los blancos. Varietales como el Sauvignon Blanc de Valle de Uco, con su marcada acidez y frescos son ideales para platos de comidas exóticas, como tailandesa o vietnamita. O incluso, para limpiar el paladar cuando comemos algo grasoso como el cerdo. El Viognier o el Riesling son ideales para maridar con platos picantes. 

Siempre se toman fríos. En gran medida podemos decir que sí, que cuando son jóvenes y vivaces conviene beberlos a 8°. Pero no implica que si nos encontramos con un blanco de guarda (que ha estado en estiba en madera), y luego en la botella, tengamos que beberlo a esa temperatura. Es más le vamos a tapar esos aromas terciarios productos de esta guarda. Aquí lo conveniente sería beberlo a 12° grados. 

El blanco que no es blanco. Tengamos siempre en cuenta que es una denominación. Ya que se trata de un tipo de vino, que no es lo mismo. El vino blanco se puede elaborar con cualquier tipo de uva. Y van a aparecer los “Blanc de Blancs” o los “Blancs de Noirs”, estos últimos elaborados con uvas tintas. 

El vino tinto moderado hace bien al corazón. Cierto, pero también el blanco. Estudios recientes demostraron que una o dos copas de blanco al día ayuda a combatir las secuelas que puede dejar un paro cardíaco, protegiendo al corazón del envejecimiento. 

Pulmones y células. Siempre para el consumo moderado a lo largo de la vida, el vino blanco puede mejorar el sistema respiratorio e incluso estudios afirman que protegen nuestras células, sobre todo en el avance del cáncer de mama. 

Resaca mitológica. Las tradicionales bebidas alcohólicas blancas tienen mayor presencia de congéneres, que son los elementos biológicos que se estima son los responsables de las resacas. Bajo estos parámetros, el vino blanco tiene mucho menos que el tinto y por supuesto que el vodka, el whisky o el coñac.