Una vez más, con capacidad colmada de participantes, el pasado sábado se cumplió la tercera experiencia de este ciclo, donde no faltó buen vino y un excelente catering de Graciela Hisa.

El ciclo que vincula yoga y vino -en busca de proponer una alternativa de disfrute y el acercamiento a la industria mediante el consumo responsable del vino en una experiencia enriquecedora para el cuerpo y el espíritu-, continúa en noviembre sus encuentros, con cupos llenos y una gran expectativa por parte de bodegas participantes y asistentes.

La bodega del reconocido enólogo y empresario Walter Bressia, ubicada en Agrelo, Luján de Cuyo, recibió a los visitantes en una nueva vivencia, y los invitó a disfrutar de una jornada a pleno sol que acompañó el maravilloso escenario de sus jardines, colmado de rosales florecidos y con la montaña de fondo.

La clase de yoga en Bressia reunió a más de 50 personas interesadas en vivenciar la experiencia.

Luego de una clase de yoga integral que fue dictada por la profesora Claudina Teruel y contó además con la presencia de la presidente de la Alianza Mendocina de Yoga Mataji, Nilavani Analía Ausinaga, los participantes degustaron el vino Sylvestra Torrontés, una partida especial que se obtiene a partir de una de viñedos en el Valle de Uco, y el espumante La Vie en Rose.

La familia Bressia y el staff organizador (ejecutivo y técnico) de Yoga por los Caminos del Vino.

El menú con que se acompañó el brindis fue preparado por la reconocida chef Graciela Hisa, quien refrescó a los visitantes con té verde con naranja: té rojo con cardamomo, canela y pimienta de Jamaica; limonada con jengibre y menta fresca; naranja y pomelo con tomillo; frutas de estación; frutos secos; wraps de vegetales y queso crema, y mini sándwiches saludables.

La propia Marita Bressia se encargó de servir los vinos a los asistentes.

Vinculando al vino con un concepto de salud, esta alternativa cultural, turística, espiritual, deportiva y social, continuará en bodegas de Luján, Maipú y la Reserva Villavicencio, en Las Heras.  

El Torrontés de Cafayate y el espumante de Sylvestra, ideales para después del yoga.

La edición Primavera 2018 del ciclo continuará en Bodega Santa Julia (10 de noviembre); Reserva Villavicencio (17 de noviembre); Bodega Dante Robino (24 de noviembre); Club Tapiz (1 de diciembre) y Bodega Lagarde (8 de diciembre). Todas las clases de noviembre tienen los cupos agotados.

Las experiencias se desarrollan desde las 10 de la mañana. Incluyen una clase de Yoga Integral y posteriormente los asistentes disfrutan de una degustación de vinos ofrecida por cada una de las bodegas participantes.

Inscripciones

Los interesados deben inscribirse en www.yogaporloscaminosdelvino.com.ar. El valor de la inscripción ($100) se destina en su totalidad a FundaFem, Fundación Femenina presidida por el doctor Francisco Gago que trabaja en la concientización y prevención del cáncer gineco-mamario.

Ideal para relajarse. El ciclo de yoga continúa hasta diciembre.

Las empresas y organizaciones que acompañan la actividad son: el Instituto Austral con un espacio Cardio Seguro, Villavicencio, con la hidratación durante todo el circuito, Akora Eco Mats con las mats para realizar la práctica.

Yoga por los Caminos del Vino, una experiencia ideal para compartir con amigos.

Además están presentes: Durox, Mendoza Balloons, Club Vea Vinos, Park Hyatt Mendoza, Prevención Salud, Mercantil Andina, Aerolíneas Argentinas, Empoderarte Coaching, el IDC, la Municipalidad de Luján y la Municipalidad de Maipú. Este proyecto cuenta además, con el apoyo del Gobierno de Mendoza a través de la Secretaría de Deportes y el Ente Mendoza Turismo. Cuenta con el aval institucional de Bodegas de Argentina, el programa Wine in Moderation, el Fondo Vitivinícola Mendoza y la Alianza Mendocina de Yoga.