Un recorrido imperdible que permite explorar destinos a la orilla del mar y descubrir una la joya escondida de América del Sur y disfrutar de los mejores hoteles que ofrece la cadena Marriott.

Desde la extensa costa suroeste, donde la singular arquitectura colonial te transporta al pasado, hasta las remotas y extensas playas vírgenes del Este, la costa uruguaya es un destino poco conocido esperando a ser descubierto.

A diferencia de los exploradores españoles y portugueses quienes fueron los primeros en zarpar de esta hermosa extensión, el visitante puede explorarla en auto. Los caminos son seguros y las cortas distancias entre las ciudades hacen de la región un destino ideal para conducir.

Colonia del Sacramento

Aproximadamente a una hora en transbordador desde Buenos Aires, encontrarás las sinuosas calles adoquinadas de Colonia del Sacramento. Reconocidas como patrimonio de la humanidad por la UNESCO, esta ciudad ofrece un vistazo a la rica historia que muestra los asentamientos coloniales portugueses y españoles.

Entre las ruinas del Convento de San Francisco se alza el impecable faro de Colonia del Sacramento que fue usado para guiar a las embarcaciones a lo largo del Río de la Plata. Las estruendosas aguas del río, provocadas por las ráfagas de los vientos surorientales, causaron muchos naufragios por lo que la necesidad de un faro se volvió esencial. Actualmente, los visitantes pueden subir por su escalera de caracol y disfrutar de una vista panorámica del tranquilo paisaje de Colonia.

Sheraton Colonia Golf & Spa Resort.

Faro de Colonia del Sacramento

Colonia también tiene una floreciente escena culinaria. Desde cenas románticas en un viejo vagón restaurante en el Museo del ferrocarril hasta una tranquila comida en un patio interior adoquinado, los viajeros pueden experimentar lo mejor de la comida clásica uruguaya como el chivito y el asado.

Para una auténtica cocina regional acompañada por asombrosas vistas del Río de la Plata, cena en Cava Real ubicada en el Sheraton Colonia Golf & Spa Resort. Ahí, los viajeros que viajan en carretera pueden descansar en la noche y prepararse para dirigirse a la capital de Uruguay, Montevideo.

Montevideo y la región sureste

Una ecléctica ciudad costera, Montevideo es el hogar de cerca de la mitad de la población del país. Desde los frondosos parques que bordean el Río de la Plata, hasta los tesoros arquitectónicos de la Ciudad Vieja, Montevideo ofrece una amplia gama de paisajes y actividades que merecen una parada.

Aloft Montevideo Hotel.

Durante el día, los visitantes pueden recorrer el mercado de pulgas más grande de América Latina en la Feria de Tristán Narvaja o tomar un fresco paseo en bicicleta a lo largo de la Rambla, un paseo marítimo de 13.7 millas de malecón que enlaza las tiendas retro (vintage) de Ciudad Vieja con las brillantes luces de los suburbios del este. Después, vale la pena disfrutar de los tradicionales asados en los lugares de moda.

En el corazón de Montevideo, ubicado convenientemente entre un importante complejo comercial y La Rambla, los viajeros encontrarán el Aloft Montevideo Hotel. El espacio combina el diseño urbano, la tecnología, y la escena social de moda para crear la perfecta parada de descanso antes de continuar a lo largo de la costa meridional de Uruguay.

A solo siete cuadras de La Rambla y cerca de Ciudad Vieja, también puede encontrar el Four Points by Sheraton Montevideo. El hotel ofrece confort, comodidad y una increíble vista de la bahía desde la piscina interior ubicada en el décimo piso.

El Four Points by Sheraton Montevideo, otra excelente opción para alojarse en la capital uruguaya.

Desde Montevideo, se puede dirigir hacia la franja de la costa uruguaya bañada por el sol ampliamente conocida como el principal patio de juegos de América del Sur para millonarios, modelos y sibaritas. Pero hay más en la ciudad costera que sus playas de arenas doradas. Punta del Este está a poca distancia en coche desde una franja de villas pesqueras boho-chic llenas de galerías de arte que te abrirá los ojos y restaurantes con mariscos frescos.

Después, se puede terminar el viaje por carretera manejando 30 minutos hacia el Este para descubrir uno de los escondites más chic de Uruguay. Aunque se encuentra a una corta distancia del glamour de Punta del Este, este pueblo de José Ignacio, encarna el lado más informal y bohemio de Uruguay. Ahí los viajeros recorrerán caminos de terracería bordeados con letreros de calles, así como pintorescas y eclécticas boutiques.

Ya sea que usted busque ricas ciudades coloniales o serenas escapadas a la playa, Uruguay ofrece un conjunto de atractivos destinos esperando a ser explorados.