Si se cumplen las estimaciones, según un informe de acance de cosecha 2018/19, Italia volvería a ser el primer productor mundial; Francia se recupera tras la mala vendimia de la temporada anterior y en España temen por el sobre stock.

Europa se encuentra en plena vendimia y según estimaciones, en el caso de Italia esta cosecha será ampliamente superior a la pasada. Si se cumple el pronóstico de 49 millones de hectolitros (15 % más que el año pasado) Italia volverá a ser el primer productor mundial de vino por delante de Francia y España.

La estimación proviene del cálculo de la media entre la producción mínima esperada de 48 millones de hectolitros y de la máxima de 50 millones.

En tanto Francia, según la segunda estimación de producción vitivinícola del Ministerio de Agricultura de este país, para esta vendimia 2018/2019, la misma será de 46,1 millones de hectolitros. Esto supone un incremento del 25 % con respecto a la muy baja producción de 2017, y un 5 % por encima de la media de las últimas cinco temporadas.

La baja producida entre la primera estimación realizada en julio pasado y esta segunda, se debe fundamentalmente a que la presión del hongo mildiu (conocida en Argentina como Peronóspora de la vid) fue extremadamente alta en la primavera, causando pérdidas en la carga del fruto. Su propagación estuvo favorecida por la sucesión de precipitaciones y de días con elevadas temperaturas hasta junio. La excepcional frecuencia de las lluvias dificultó los tratamientos fitosanitarios. Por este motivo se ajustó el pronóstico a 46,08 millones de hectolitros, en agosto pasado.

Vendimia en La Rioja, España.

Para el caso de España, según publica La Semana Vitivinícola, las estimaciones para la cosecha española indican que “a diferencia de lo que había venido sucediendo en los últimos años, en los que los adelantos sobre las fechas del anterior eran la tónica dominante, en esta ocasión las labores de vendimia han experimentado un retraso, con respecto al año precedente, que podríamos establecer (como valor medio) de entre dos y tres semanas”.

De darse la previsión de máxima estimada por la revista la producción superaría a la de la campaña anterior en 24 % alcanzando los 44 millones de hectolitros. En tanto según la estimación de mínima la producción sería cerca de 43 millones.

Fuente: Observatorio Vitivinícola Argentino.