El ranking del crítico James Suckling mostró una excelente performance de algunos ejemplares argentinos. Conocé cómo se realiza el proceso de puntuación y cómo trabajó el equipo que calificó con 100 puntos un vino de Catena Zapata y otro de Cheval des Andes.

El crítico norteamericano de vinos James Suckling, su hijo Jacke y dos catadores de su equipo, Nick Stock y Stuart Pigott, recorrieron durante febrero las principales bodegas argentinas. Inmersos en una maratón de aromas, sabores y paisajes majestuosos, pasaron jornadas de hasta 12 horas diarias, degustando vinos embotellados y conociendo los recién elaborados. Hablaron con enólogos, agrónomos, técnicos y bodegueros para conocer en detalle el proceso de cada vino. Volcaron su experiencia sensorial en un registro informático que clasifica los puntajes y permite sumar comentarios y compartir opiniones en red con el resto de los integrantes del equipo. De allí, salieron los puntajes y un ranking de los mejores vinos de cada añada. La reciente difusión del reporte elevará las ventas de los vinos mejor posicionados. Sumado a la gran performance que alcanzarán en el mercado mundial las bodegas que consiguieron el puntaje perfecto, en este caso dos vinos argentinos con 100 puntos al paladar Suckling.

Los cuatro integrantes del equipo que viajó a Mendoza

Con técnicas similares trabajan otros críticos, como el influyente  Robert Parker, Jancis Robinson o Tim Atkin. Elogiados y defenestrados, por unos y otros actores de la industria del vino, hay una realidad irrefutable: muchos importadores de vino y consumidores toman como referencia estos puntajes a la hora de elegir un vino.

El último reporte Suckling, difundido esta semana, lleva el título: Los vinos extremos de Argentina lideran el camino. En la cúspide con 100 puntos ubicó a dos vinos producidos en Mendoza: Adrianna Vineyard River Stones 2017 (Catena Zapata Malbec, Mendoza) y Cheval des Andes 2017 (Mendoza).

«El Catena Zapata es uno de los mejores malbec que se haya hecho, mostrando una profundidad y estructura increíbles con una perfección en el equilibrio de frutas, ácidos y taninos», describió Suckling. Es el mismo vino que, en su añada 2016 obtuvo 100 puntos Parker (Wine Advocate).

En cambio, Cheval des Andes (de la fusión comercial entre la argentina Terrazas de los Andes y la francesa Château Cheval Blanc), llega por primera vez al techo de este ranking. “Puede sostenerse por sí mismo con su vino hermano en Burdeos, el gran crecimiento del Cheval Blanc, con una armonía y fuerza extrañas y una gran variedad de sabores y sensaciones”, elogia el crítico.

Ambos vinos premiados provienen de uvas implantadas a una altitud de 1.200 a 1.400 metros, en  condiciones extremas (amplitud térmica por las marcadas diferencias de temperatura entre el día y la noche) en viñas de malbec, chardonnay y cabernet sauvignon.

Suckling contó cómo fue la faena: “Probamos 1.800 botellas durante dos semanas en Mendoza y encontramos algunos vinos asombrosos, desde blancos brillantes (en su mayoría chardonnay) que pueden clasificarse entre los mejores del mundo; a malbec sutil, complejo y estructurado; cabernet franc y cabernet sauvignon”. Y elogió algunas cepas menos promocionadas en los mercados externos, como el “salvaje” bonarda. “Argentina lo tiene todo si sabes qué buscar”, reflexiona el especialista en cata de vinos.

En su reporte 2019, también hubo espacio para las críticas: “Los vinos débiles e insípidos estuvieron igualmente representados en la cata, ya que Argentina continúa lidiando con su papel (particularmente en los Estados Unidos) como un proveedor clave de vino barato, en su mayoría malbec. La brecha entre los vinos sobresalientes y los pobres sigue creciendo cada año, ya que los productores de vino argentinos se ven obligados a bajar los precios, lo que hace casi imposible para algunos hacer vinos sabrosos o incluso apetecibles”. Describe como un error comercial continuar produciendo “botellas atractivas y hermosamente etiquetadas para supermercados o cadenas de restaurantes, llenas de vino pobre que no favorece a nadie”. Y aclara que este año probaron “tantos vinos emocionantes” que no tuvieron que centrarse en estos vinos deslucidos.

Entre sus favoritos, mencionó a los nuevos vinos de la Patagonia, como el pinot noir y el chardonnay, que calificó como “únicos en su personalidad y clase mundial”. Y felicitó a Bodega Chacra, a Wapisa y a los vinos “emocionantes”, como el malbec Bodega Noemia e incluso el semillón del enólogo Matias Riccitelli.

El informe sobre Argentina incluye opiniones de los viticultores: «Estoy muy seguro del futuro en Argentina. No nos preocupamos por la economía y la política. Solo queremos hacer grandes vinos. Todo es positivo», dice José Pepe Zuccardi (Bodega Familia Zuccardi).

El Cheval des Andes 2017 que recibió 100 puntos está conformado por un 62% de malbec y 38% de cabernet sauvignon. El vino de la fusión de las bodega francesa Cheval Blanc y la argentina Terrazas de los Andes, recién saldrá a la venta en 2020 porque lleva dos años de elaboración y un año de guarda en botella. Por ahora, está a la venta la cosecha 2015 (que obtuvo 98 puntos) y luego la 2016, con 99 puntos.

Apodado “el gran cru de los Andes”, Cheval des Andes es un blend tinto proveniente de Las Compuertas, Luján de Cuyo, Mendoza, que con el paso de los años se ha ido despojando de componentes (solía contener variedades como petit verdot, cabernet franc o merlot) para centrarse en la dupla malbec-cabernet sauvignon.

Hoy el valor de Cheval des Andes 2015 es de 2.400 pesos en góndola. En Estados Unidos su precio sube a 80 o 90 dólares la botella. Producen entre 50 mil y 85 mil botellas al año y exportan el 90%. El principal mercado es Estados Unidos,  y le siguen: Inglaterra, Suiza, Alemania, Francia; Japón y China.

El enólogo francés radicado en Mendoza, Herve Birnie Scott, jefe de operaciones de Moet-Hennessy en Argentina (controla las bodegas Terrazas de los Andes, Chandon y Cheval des Andes), describió este vino como el resultado de una “cosecha excepcional” y “materia prima de calidad”. Explicó que tiene un sello bien argentino y la delicadez de un gran château.

“Los buenos rankings aumentan la demanda y facilitan la rotación del producto”, admitió Birnie Scott. Y aventuró un gran futuro si se lo deja en guarda 10, 20 o 30 años: “Todos los grandes vinos tienen una evolución muy noble, con aromas terciarios, de especias, de tostados, que se suman a la fruta.  Este es un vino para coleccionista, que seguirá creciendo en complejidad”, dijo el jefe enológico.

Birnie Scott confiesa que, “siempre es una grata sorpresa” obtener 100 puntos, pero asegura que sabían que estos puntajes iban a ir creciendo porque “nada es azar”.

La lista de los que obtuvieron 100, 99 y 98 puntos Suckling
Catena Zapata Malbec Adrianna Vineyard River Stones 2017 (100 puntos)
Cheval des Andes 2017 (100 puntos)
Catena Zapata Chardonnay Adriannna Vineyard White Bones 2017 (99 puntos)
Cheval des Andes 2016 (99 puntos)
Terrazas de los Andes Malbec Gualtallary Valle de Uco, El Espinillo, Parcel N 2016 (99 puntos)
Bemberg Pionero 2014 (98 puntos)
Bodega Chacra Chardonnay Patagonia 2018 (98)
Bodega Chacra Pinot Noir Patagonia Treinta y Dos 2017 (98)
Catena Zapata Chardonnay Adrianna Vineyard White Stones 2017 (98 puntos)
Catena Zapata Malbec Adrianna Vineyard Fortuna Terrae 2017 (98 puntos)
Catena Zapata Malbec Adrianna Vineyard Mundus Nacilus Terrae 2017 (98 puntos)
El Enemigo Cabernet Franc Gualtallary 2015 (98 puntos)
El Enemigo Chardonnay 2017 (98 puntos)
Felipe Staiti Valle de Uco Honor 2015 (98 puntos)
Susana Balbo Wines Valle de Uco Nosotros Single Vineyard 2014 (98 puntos)
Trapiche Malbec Cabernet Franca ISCAY 2014 (98 puntos)
Trapiche Syrah Viognier ISCAY 2016 (98 puntos)
Viña Cobos Malbec Chanares Vineyard 2016 (98 puntos)
Zuccardi Malbec Paraje Altamira Valle de Uco Finca Piedra Infinita 2016 (98 puntos)
(Fuente: diario Clarín)