Esta semana que termina se honró a la cepa en nuestro país. Un varietal que ha sufrido vaivenes y que también forma parte de la identidad del vino argentino.

En muchas ocasiones, ponemos énfasis en distintos varietales que integran el mapa enológico nacional y que sirven, y de manera positiva, para promocionarlos y acordarnos que también están allí. Más allá del Malbec.

El Bonarda entra en esa lógica pero de manera diferente. Como ningún otro vino que ustedes quieran comparar acompaña en su historia a la cepa emblema de nuestro país. Pero claro, con bastantes más maltratos.

Y es super auspicioso que por primera vez se festeje una semana en un honor (del 2 al 8 agosto) que acaba de terminar porque estamos hablando de la variedad más plantada en la Argentina luego del Malbec. Pero no solo por eso, sino porque aparte de haber sido figura de reparto durante años (se usaba para dar color y hasta se la conocía con otro nombre, Barbera) es un vino que en sus características sensoriales es sorprendente.

Es agradable, con entrada dulce, con aromas frutales nobles, con intensidad equilibrada, aterciopelado y equilibrado. Ustedes diran… está buenisimo. Si. Es ese jugador de toda la cancha que muchas veces no se destaca por una jugada descomunal, pero que sin él es difícil ganar el partido.

El Mejor Bonarda de Argentina

Este varietal en sus comienzos fue llamado Barbera y en el 2000 la cátedra de Viticultura de la Universidad Nacional de Cuyo determinó que no tenía nada que ver con esa variedad sino con una llamada Corbeau, proveniente de Francia. Por lo tanto, no hay que confundirlo con el Bonarda italiano, llamado Barbera Bonarda.

El nuestro, el Bonarda Argentino encontró en la Zona Este de Mendoza, principalmente en el departamento de San Martín el mejor lugar para desarrollarse. Lo que por supuesto no excluye a los otros departamentos de esa zona, también de gran producción. Y con buena presencia en la provincia de San Juan.

Y el Este de Mendoza resulta ideal para el cepaje (es la Capital del Bonarda) porque sus condiciones climáticas y de suelo le proveen el marco ideal para su óptima maduración y poder lograr esos vinos equilibrados y auténticos tan amables al paladar.

Lo que no quita que haya otras zonas más frías que se hayan animado a hacer pequeños proyectos para seguir estudiando al varietal y que encuentren resultados sobresalientes, dignos de premios y puntajes de los gurúes más famosos del mundo del vino.

Que no se termine

Aplaudo de pie la iniciativa de haber tenido esta semana en homenaje al Bonarda Argentino. Porque no es solamente una semana de promoción más para los distintos vinos del país.

El Bonarda Argentino ha jugado siempre con perfil bajo pero ha sido el soporte del gran crecimiento que han tenido otros vinos en la Argentina. Porque si bien en su aspecto varietal el consumo en los últimos diez años ha bajado, ha contribuido a elevar el consumo de vinos de corte en nuestro país.

Pero sobre todo, el Bonarda Argentino es el abanderado de una de las zonas más productivas de vino en el mundo. Tanto por su extensión como por su calidad. La Zona Este. No permitamos que se termine.