La idea nace en Enero de 2016, cuando con una prueba experimental de 200 kilos, se obtuvieron los primeros 100 litros de sidra. Esa fue la primera “Sidra de Garage”, hecha literalmente en el garaje de la casa de uno de sus hacedores.

Luego de visitar otros países en el hemisferio Norte y ver la importante presencia y crecimiento de las sidras en países como Reino Unido, Canadá y Estados Unidos, los creadores decidieron apostar a este desafío y revalorizar Mendoza como productora de esta bebida.

Sumado a esto, la crisis que atraviesa el sector de frutas de pepita, de público conocimiento, «nos llevó a desarrollar este proyecto como una forma de revitalizar tanto la sidra, una bebida natural y representativa de nuestra zona y su ambiente, como así también lograr reforzar una alternativa para la producción de manzanas», comenta Leopoldo Kahn, uno de sus creadores.

El proyecto busca incorporar al mercado un producto inexistente que es la sidra artesanal. Hay una oportunidad única de contar con materia prima de un área productiva exclusiva en Argentina que cumple con condiciones agroecológicas excepcionales, y que con la tecnología adecuada permitirá obtener una sidra artesanal de altísima calidad.

La fruta se selecciona de plantaciones de Vistaflores a 20 km de la ciudad cabecera del Dpto. Tunuyán, en el Valle de Uco, en altitudes que varían desde los 1.050 a 1.250 m.s.n.m., a 120 Km de la Ciudad de Mendoza. Se eligió esta localizacion porque las manzanas de los cultivos de altura en el Valle de Uco presentan un potencial de calidad diferencial mayor que las manzanas provenientes de otros sitios de Argentina.

Luego de cosechadas, en el dia (la idea es elaborarlas dentro de las 24 hs para evitar la oxidación de los frutos) son transportadas para su procesamiento a Perdriel, Luján de Cuyo, donde se encuentra la planta piloto: Fabrica Artesanal de pequeña escala.

En cuanto al proceso de elaboración en sí, se utilizan técnicas tradicionales pero con tecnología moderna. Las manzanas son lavadas, molidas y sometida a maceración fría de 12 horas de la manzana una vez molida. Esta técnica, no utilizada en otra sidra del mercado, potencia la calidad aumentando los sabores y aromas propios de la manzana. Luego es prensada para separar el jugo de la pulpa, y fermentada con levaduras nativas. Durante el estacionamiento se añeja una porción del caldo en roble francés, que le dara complejidad y volumen al producto final.

La sidra se fracciona en botellas de 500cc y en barriles de acero inoxidable para pubs y bares/patios cerveceros. Actualmente se estan produciendo 7.500 litros, pero se proyecta duplicar la producción en el próximo año, incorporando más tanques, cámaras de frío y ampliar el espacio de trabajo.

Actualmente presenta un un solo estilo, para mostrar las virtudes del producto y la filosofía detrás de él. «Estamos trabajando actualmente en nuevos desafíos. Un estilo más tradicional argentino, con menos roble y un poco más dulce. Un estilo ancestral europeo, sin gas, sin azúcar y añejado 18 meses en roble francés sobre lías. Tambien estamos desarrollando sidras lupuladas, con las que estamos teniendo muy buenos comentarios de quienes las degustan», explica Leopoldo.

En cuanto a los mercados, actualmente se encuentran en Mendoza tanto en botellas como en canillas (Chachingo, Justo al Paso, Club Social, Hopfen, Beerlin, Uelts). También en San Juan, Córdoba, Rosario, Buenos Aires y en breve en otras provincias. En el canal online, se puede encontrars en POL (www.polargentina.com) y en Mercado Libre.