El vino de Bodegas Crotta es un clásico que se renueva y que vuelve a atrapar a los paladares jóvenes. Con 85 años de trayectoria, la firma sigue presente en la mesa de los argentinos.

En tiempos donde el vino argentino se pregunta cómo recuperar terreno perdido y lograr seducir a los paladares de la generación «Z» muchas veces las respuestas están con sólo mirar nuestra historia y tradición. Quizá allí, simplemente esté parte de las respuestas.

Vinos sin complejos, ni complicaciones. Vinos con estilo definido y que representan los sentimientos de los que nacimos en este suelo. Por eso Le Muscat me parece una gran idea y un excelente producto para esta categoria, donde sentimos que seguimos con la tradición de nuestros padres y abuelos, pero con nuestro estilo de vida actual. Simple. Logrado. Efectivo.

Y no es coincidencia que hoy esta etiqueta con aires franceses, esté presente no sólo para acompañar la muzzarella, sino también en interesante cocktails que preparan prestigiosos bartenders de este lado del mundo.

«Con Le Muscat buscamos ampliar el consumo del moscato, que no solo sea para algunos momentos, sino que también se extienda a otros momentos, y por eso le hemos dado este nuevo perfil», explica Carlos Crotta dueño y tercera generación de la empresa.

Aquí junto a Carlos Crotta y el colega Mauricio Llaver en el festejo de los 85 años de la empresa.

Para algunos despistados, la historia de Bodegas Crotta comienza con la llegada de un niño italiano de 14 en barco en 1919, proveniente de la Lombardía, de un poblada «La Crotta». Su historia es la de miles de inmigrantes italianos que llegaron a fines del siglo XIX y principios del XX a la Argentina, muchos de los cuales escribieron la historia del vino argentino.

Pero fue en la década del ’30, como parte de un proyecto que diseñó con su esposa, la austríaca Wilhelmina Ritz, a quien en Argentina llamaban Guillermina, que decidió levantar su propia bodega en la capital del vino argentino: la provincia de Mendoza. Vieron la oportunidad de comprar una bodega pequeña al este de esa ciudad, en un departamento llamado San Martín.

Le Muscat: simple, efectivo y auténtico.

«Hoy contamos con una infraestructura con capacidad de guarda de 18 millones de litros y las condiciones que producimos todo nuestro portfolio se encuentran bajo estrictas condiciones de calidad», comenta Carlos Crotta.

Hasta la hoy la tradición continua intacta, siendo uno de los vinos más representativos del espíritu argentino.

Espacio Guillermina / De Lunes a Viernes de 9.30 a 17.30 hs. / Carril Chimbas y Panamericana (M5584BHU) Palmira. Mendoza. Argentina / Tel/Fax: 54 (0) 263 – 4461 936 / 059 interno 13 turismo@crotta.com.ar