En nuestro segmento #CharlasdeVinos, hablamos con el Estate Director de Chandon Argentina. Con copa en mano analizamos este momento junto a un referente del vino del país.

Hervé Birnie-Scott se unió a Bodegas Chandon Argentina en 1991 y tres años más tarde fue nombrado Gerente. Lideró la creación de los espumantes Barón B Rose (1997) y Barón B Brut Nature (Barón B es la línea de espumantes súper Premium elaborados en Bodegas Chandon). También encabezó el proyecto de Terrazas de los Andes desde su creación con el firme objetivo de producir vinos tranquilos de altísima calidad desde Argentina hacia el mundo.

En 1998 fue nombrado Director de Operaciones y Enología para las 5 bodegas de Chandon localizadas en tres continentes. En 2002 asumió un nuevo desafío: regresó a Francia para ocupar el puesto de Director de Operaciones de Möet & Chandon, Dom Perignon, Mercier y Ruinart en Champagne y en 2006 extendió su puesto como Director de Operaciones para todo el grupo de Möet Hennessye.

En 2008, con el deseo de enfocarse nuevamente en su pasión por los vinos y espumantes, fue nombrado Director Técnico de Estates & Wines, supervisando las 9 bodegas alrededor del mundo y directamente a cargo de Bodega Numanthia en Toro, España.

Como gran conocedor de Mendoza, lugar muy cercano a su corazón, Hervé tomo la decisión de regresar a Argentina en el año 2009 para tomar la Dirección General de Chandon Argentina, Terrazas de los Andes y Cheval des Andes.

¿Cómo fueron estos más 100 días de Cuarentena?

Los dividiría en etapas. Una primera vinculada a la cosecha, con una actividad desbordante y la obligación de seguir a la naturaleza y de optimizar la calidad. Fue una cosecha temprana que terminó con gran calidad, se aceleró naturalmente y nos benefició por todo lo que se venía con la pandemia. A la par, día a día comenzamos a implementar todas las medidas de precaución y de cuidados y fue un trabajo cohesionado de todo el equipo de la empresa, sumado a su labor habitual. Y en cierta forma, nos acercó mucho más. 

Se ve reflejado el trabajo de años en el recurso humano que hace la empresa…

Sin lugar a dudas. Porque no sólo abarca a personal permanente sino que el temporario también, el que trabaja año a año con nosotros. Pero cuando hay un golpe duro, ver que todos se ponen la misma camiseta, es el resultado de un trabajo que refleja que la gente cree en vos y se siente parte de esta aventura. 

Hablaste de la cosecha temprana. Fue natural ¿o se aceleró producto de lo que estamos viviendo?

Esto es interesante. El proceso fue totalmente natural. No hay que olvidarse del cambio climático porque estará de vuelta y aceleró la maduración de los frutos, incluso para algunos tintos. Y a su vez nos aceleró a ese cambio de estilo que nos marca la naturaleza hacia vinos más frescos y elegantes, menos alcohólicos. 

Hoy ese péndulo estilístico de vinos cargados de madera y alcohólicos a vinos desnudos y lineales parece encontrar un equilibrio…

Si. Yo lo llamo el rechazo del “sobre”. La sobremadurez, la sobreextracción, la sobremadera. Buscar revelar el terruño, pero sin presencia de taninos duros ni vinos verdes. Queremos más placer para que el consumidor disfrute del concepto «bebilidad». 

En esos términos, unos de los grandes descubrimientos de este año es cómo Luján comienza a darnos cosas que estaban siendo exclusivas sólo de Valle de Uco…

Distintas interpretación musicales con un mismo intérprete que es el Malbec. Es cierto que Las Compuertas (en Luján) hoy nos muestra otra cara. Con vinos frescos, vivos, reactivos, amables y con mucha fruta. Antes cosechabamos a fines de abril, hoy a mediados de marzo. Son conceptos vitícolas diferentes que hacen que se revele el verdadero carácter de Las Compuertas. 

Y en ese sentido ¿Cuál sería un vino exitoso en la Argentina?

El vino que toma el consumidor. En cualquier rango de precio. Lo que sí se es que no se construyen en un día y hace falta mucha constancia. Es hacer las cosas bien durante mucho tiempo.

La empresa en la que estás al frente se la conoce por no desesperarse. ¿Cómo ha sido en estos días vertiginosos en materia de precios y demás?  

En el afán de poder seguir manteniendo la presencia y deshacerse de stock uno puede cometer muchos errores y sobre todo confundir al consumidor. Las ofertas y las bajas rotundas de precios afectan a la calidad. Entiendo las promociones en momentos especiales, pero tiene que ser puntual. El precio que tiene es porque lo vale.

La situación del país es delicada y el contexto macroeconómico está muy debilitado. En ese contexto ¿cómo se planifica lo que viene?

Es una pregunta que nos hacemos todos. Dejando de lado las organizaciones vinculadas a la industria, creo que las bodegas estamos comunicando mejor el Malbec. Donde mostramos mejor el origen, el lugar y que sea inspirador para el consumidor. Hay que vender más Argentina en cada botella. El enoturismo es el gran futuro. El sol volverá a salir y los que llegaron y llegaran se seguiran enamorando de nuestro lugar.