Se trata del primer ejemplar del estudio de diseño Caliptra, que desde hace años viene trabajando junto a la industria. Salen al mercado con esta particular etiqueta.

Este es el primer ejemplar producido por un estudio de diseño y sus uvas provienen de Altamira (Valle de Uco) y Agrelo (Luján de Cuyo). Estos suelos se caracterizan por su heterogeneidad. El Malbec de Altamira responde a un suelo compuesto por arena, limo y piedra. Y el Cabernet Franc de Agrelo, es aluvional, con subsuelo pedregoso, presencia de arena, limo, arcilla y escasa materia orgánica.

La composición del vino es 97% Malbec y 3% Cabernet Franc; y para destacar la fruta, la mitad de la producción quedó en tanques con duelas francesas y el resto en barricas de roble francés de 1er y 2do uso.

Aquí, Mariela Gutelli, Directora de Caliptra cuenta cómo se desarrolló el proyecto:

El vino muestra el Know how del estudio de diseño en materia de imagen y está inspirado en el Santo Expedito, patrono de las causas urgentes; abogado de las causas imposibles.

«Nosotros quisimos tomar una parte de ese concepto, que es lo milagroso. De eso que parece imposible que se vuelva posible», comenta Mariela Gutelli, Directora de Caliptra.

A nivel visual se hizo una reconstrucción del santo en un hombre real, que muestra el empuje y el esmero para luchar por sus sueños.

El vino presenta en nariz interesante aromas a fruta madura, ciruelas y frambuesas, donde la madera hace un sutil aporte. En boca es persistente y sedoso, con largo final. Posee un potencial de guarda de 5 a 10 años.