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Son 300 hectáreas de viñedos a 2.100 msnm.

Catena Zapata continúa explorando zonas de altura para obtener grandes vinos. Una provincia del noroeste fue elegida para desarrollar su nuevo proyecto enólogico, donde además de Malbec, se están implantando variedades poco exploradas en Argentina.

La nueva inversión de la bodega argentina que ha hecho un imperio del Malbec está en la localidad de Punta de Agua, que pertenece al municipio de Tinogasta, en el oeste de la provincia Catamarca.

Es un pueblo de montaña a 2.020 m s. n. m., de apenas 172 habitantes. Se encuentra al norte de la localidad de Fiambalá por Ruta Provincial 34 y a 170 kilómetros de la capital provincial, San Fernando del Valle de Catamarca.

El anuncio de la nueva inversión lo hicieron el gobernador de Catamarca Raul Jalil y el CEO de la bodega Catena Zapata, Gastón Pérez Izquierdo. Son  300 hectáreas de viñedos en altura, a partir de los 2.100 m s.n.m., en una tarea de integración con la bodega con los productores de la zona.

El gerente enológico de Catena, el agrónomo Alejandro Vigil, adelantó a VyBV que las variedades a implantar en las sierras de Catamarca serán Malbec, y otras variedades menos desarrolladas en Argentina, como la Garnacha.

Con este nuevo proyecto, Catena Zapata extiende su producción al norte argentino. Además de Mendoza, en Agrelo, Zona Este y Valle de Uco, la marca reconocida a nivel mundial tiene fincas de viñedos en La Rioja, Salta, San Juan, La Pampa y ahora Catamarca.

Aún no está definido con qué marca saldrán al mercado estos nuevos vinos norteños. Los vinos salteños del grupo Catena se comercializan con las marcas Altaland y Pasarisa.

Alejandro Vigil y Laura Catena 1

Alejandro Vigil y Laura Catena,  trabajan juntos en la investigación y el desarrollo de las potenciales de la vitivinicultura argentina.

“Apostamos a poder obtener en Catamarca un vino de máxima calidad por las características óptimas de su tierra”, dijo Pérez Izquierdo. Y confirmó que la elección de este nuevo terruño de viticultura de altura surge de varios estudios y análisis de la tierra por parte de los técnicos y enólogos del Instituto del Vino de Catena, que preside Laura Catena.

Las investigaciones enológicas se realizan en colaboración con la Universidad de California Davis y la Universidad Nacional de Cuyo, con la misión de ampliar las fronteras del conocimiento vitivinícola y que los vinos argentinos compitan con los mejores del mundo.